Publicidad:
Terra
La Coctelera

DESARROLLO PERSONAL DINAMICO

Tu no ves lo que eres, sino su sombra . R. Tagore

6 Febrero 2012

LA ENSENANZA DE LA HUMLDAD

 

Carlos Mora Vanegas

 "Un hombre debe ser lo suficientemente grande como para admitir sus errores, lo suficientemente inteligente como para aprovecharlos y lo suficientemente fuerte para corregirlos." John Maxwell.

Resumen

     Una virtud que no todos logran cultivar, especialmente en una época en que los valores se han distanciado, y que muchos no se preocupan en cultivarlos, ponerlos en práctica.

Sobre ella. alguien comentaba, que , la humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los demás descubrirlas..

En este escrito , adentramos en lo que involucra, su relevancia, alcance y repercusiones en favor de quien se identifica con ella y esta siempre atento en cultivarla.

Palabras claves

     Virtud, alcance, crecimiento, moral.

Anotaciones consideraciones, alcance

     Se  dice que el humilde ve las cosas como son, lo bueno como bueno, lo malo como malo. En la medida en que un hombre es más humilde crece una visión mas correcta de la realidad.

     Nos aporta Wikipedia, que el término deriva del latín «'hŭmĭlĭtas,[ātis, f. humilis'»,que se traduce no solamente como humildad sino también como bajo o de la tierra y humus, ya que en el pasado se pensaba que las emociones, deseos y depresiones eran causadas por irregularidades en las masas de agua. Debido a que el concepto alberga un sentido intrínseco, se enfatiza en el caso de algunas prácticas éticas y religiosas donde la noción se hace más precisa. y también es una persona humilde significa: persona modesta.

Se comenta, que En la Biblia, en el Antiguo Testamento, la palabra hebrea que se traduce "humíllate" significa literalmente "pisotéate". En Proverbios 6.3 leemos: "...ve, humíllate..." (pisotéate). En otras palabras, echa a un lado tu orgullo, reconoce tu error, endereza tus asuntos. En el Nuevo Testamento, en Colosenses 2.18 y 23, aprendemos que no todos los que aparentan humildad la tienen genuinamente. Algunos de aparente humildad pueden ser orgullosos tenaces. Su humildad aparente les sirve para conseguir lo que desean.

Se indica además, que la Biblia nos enseña, que la humildad nos ayuda a obtener guía divina. Daniel se humilló ante Dios y buscó guía y entendimiento. Cuando Esdras se dispuso conducir fuera de Babilonia al pueblo de Dios con muchas riquezas para embellecer el templo de Jerusalén, dictó un ayuno para que el pueblo se humillara delante de Dios. El resultado fue que durante el viaje Dios los protegió. Debemos mostrar humildad genuina en nuestro trabajo de predicar el evangelio y no tratar de cumplir con nuestra propia sabiduría y fuerza las responsabilidades que Dios nos ha dado.

    José A. Livraga opina sobre ella, que si entendemos la humildad como la carencia de vanidades; como una no sobrevaloración de este mundo pasajero; como una actitud de vigilia y respeto hacia todos los seres vivos, especialmente hacia aquellos más virtuosos y sabios que nosotros; la humildad es, sin lugar a dudas, una característica distintiva de las Almas inclinadas a todo lo noble y, sobre todo, a la existencia viva de Dios. Así entendida, la humildad es la mejor piedra de la corona de las virtudes y no podemos concebir a un hombre o una mujer que hayan pasado justamente a la Historia sin el aderezo de la humildad.

     A manera de ilustración y determinar su relevancia, importancia, lo que se aprende de ella, se han seleccionado tres historias que proporcionan información interesante sobre lo que conjuga la humildad.

     Se dice que un día un turista fue a visitar a un maestro espiritual y quedó estupefacto al ver que su casa sólo tenía una estancia llena de libros con una mesita y un banco, que eran sus únicos muebles. Y le preguntó:

- Maestro, ¿dónde tienes tus muebles?

- Y los tuyos, ¿dónde están?, replicó el maestro.

- ¿Los míos? Yo sólo estoy de paso.

- Yo también, respondió el maestro.

    Por eso, no hay que pensar tanto en tener y tener cosas materiales. No hay que alardear de lo que somos o tenemos. Hay que vivir para la eternidad y ser humildes.

Otra historia es La pequeña estrella de navidad  aportada por Pedro Pablo Sacristán , e  involucra que  de entre todas las estrellas que brillan en el cielo, siempre había existido una más brillante y bella que las demás. Todos los planetas y estrellas del cielo la contemplaban con admiración, y se preguntaban cuál sería la importante misión que debía cumplir. Y lo mismo hacía la estrella, consciente de su incomparable belleza.

        Las dudas se acabaron cuando un grupo de ángeles fue a buscar a la gran estrella:

- Corre. Ha llegado tu momento, el Señor te llama para encargarte una importante misión.

Y ella acudió tan rápido como pudo para enterarse de que debía indicar el lugar en que ocurriría el suceso más importante de la historia.
     La estrella se llenó de orgullo, se vistió con sus mejores brillos, y se dispuso a seguir a los ángeles que le indicarían el lugar. Brillaba con tal fuerza y belleza, que podía ser vista desde todos los lugares de la tierra, y hasta un grupo de sabios decidió seguirla, sabedores de que debía indicar algo importante.

Durante días la estrella siguió a los ángeles, indicando el camino, ansiosa por descubrir cómo sería el lugar que iba a iluminar. Pero cuando los ángeles se pararon, y con gran alegría dijeron "Aquí es", la estrella no lo podía creer. No había ni palacios, ni castillos, ni mansiones, ni oro ni joyas. Sólo un pequeño establo medio abandonado, sucio y maloliente.

- ¡Ah, no! ¡Eso no! ¡Yo no puedo desperdiciar mi brillo y mi belleza alumbrando un lugar como éste! ¡Yo nací para algo más grande!

Y aunque los ángeles trataron de calmarla, la furia de la estrella creció y creció, y llegó a juntar tanta soberbia y orgullo en su interior, que comenzó a arder. Y así se consumió en sí misma, desapareciendo.

¡Menudo problema! Tan sólo faltaban unos días para el gran momento, y se habían quedado sin estrella. Los ángeles, presa del pánico, corrieron al Cielo a contar a Dios lo que había ocurrido. Éste, después de meditar durante un momento, les dijo:

- Buscad y llamad entonces a la más pequeña, a la más humilde y alegre de todas las estrellas que encontréis.

Sorprendidos por el mandato, pero sin dudarlo, porque el Señor solía hacer esas cosas, los ángeles volaron por los cielos en busca de la más diminuta y alegre de las estrellas. Era una estrella pequeñísima, tan pequeña como un granito de arena. Se sabía tan poca cosa, que no daba ninguna importancia a su brillo, y dedicaba todo el tiempo a reír y charlar con sus amigas las estrellas más grandes. Cuando llegó ante el Señor, este le dijo:

- La estrella más perfecta de la creación, la más maravillosa y brillante, me ha fallado por su soberbia. He pensado que tú, la más humilde y alegre de todas las estrellas, serías la indicada para ocupar su lugar y alumbrar el hecho más importante de la historia: el nacimiento del Niño Dios en Belén.

Tanta emoción llenó a nuestra estrellita, y tanta alegría sintió, que ya había llegado a Belén tras los ángeles cuando se dio cuenta de que su brillo era insignificante y que, por más que lo intentara, no era capaz de brillar mucho más que una luciérnaga.

"Claro", se dijo. "Pero cómo no lo habré pensado antes de aceptar el encargo. ¡Si soy la estrella más pequeña! Es totalmente imposible que yo pueda hacerlo tan bien como aquella gran estrella brillante... ¡Que pena! Mira que ir a desaprovechar una ocasión que envidiarían todas las estrellas del mundo...".

Entonces pensó de nuevo "todas las estrellas del mundo". ¡Seguro que estarían encantadas de participar en algo así! Y sin dudarlo, surcó los cielos con un mensaje para todas sus amigas:

"El 25 de diciembre, a medianoche, quiero compartir con vosotras la mayor gloria que puede haber para una estrella: ¡alumbrar el nacimiento de Dios! Os espero en el pueblecito de Belén, junto a un pequeño establo."

Y efectivamente, ninguna de las estrellas rechazó tan generosa invitación. Y tantas y tantas estrellas se juntaron, que entre todas formaron la Estrella de Navidad más bella que se haya visto nunca, aunque a nuestra estrellita ni siquiera se la distinguía entre tanto brillo. Y encantado por su excelente servicio, y en premio por su humildad y generosidad, Dios convirtió a la pequeña mensajera en una preciosa estrella fugaz, y le dio el don de conceder deseos cada vez que alguien viera su bellísima estela brillar en el cielo

Conclusión

      La humildad como lo comenta J.A.Livraga, la humildad es, sin lugar a dudas, una característica distintiva de las Almas inclinadas a todo lo noble y, sobre todo, a la existencia viva de Dios. Así entendida, la humildad es la mejor piedra de la corona de las virtudes y no podemos concebir a un hombre o una mujer que hayan pasado justamente a la Historia sin el aderezo de la humildad.

Fuentes debidamente señaladas

servido por Carlos sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Los comentarios están cerrados


Sobre mí

Avatar de Carlos

DESARROLLO PERSONAL DINAMICO

Valencia, Venezuela
ver perfil »
contacto »
Identificado con todos los tópicos relacionados con la autoayuda, crecimiento personal y espiritual. En la medida que se nos ha dado la oportunidad de estar en esta dimensión debemos saber aprovechar nuestra vida en pro de ser cada día mejoreses y proporcionar la auda ncesaria para todos aquellos que quieran aprovechar su tránsito aprovechando el tiempo que se nos ha dado de permanecer.

Fotos

Carlos Mora Vanegas todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Enlaces

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera