LA FELICIDAD EN LA PRODUCTIVIDAD LABORAL
Carlos Mora Vanegas
"Estar contentos con lo que poseemos es la más segura y mejor de las riquezas."Cicerón
La gerencia de muchas empresas han descuidado el proactivar todos aquellos estímulos que desencadenen el que la felicidad se de en el recurso humano con que se cuenta y conlleve a que una vez que esta se manifieste, no solo garantice un buen comportamiento organizacional, un clima favorable, sino, lograr un productividad laboral favorable para los objetivos, metas que la empresa se ha establecido alcanzar.
Al respecto, cincodias.com nos aporta, que la felicidad en el mundo empresarial es difícil de medir, pero no cabe duda de que hacer felices a los trabajadores es beneficioso para las propias compañías. Así lo demuestra una encuesta que revela que el 97% de los españoles sería más productivo si fuese más feliz en su trabajo.
Se nos dice, que según Margarita Álvarez, directora de Marketing y Comunicación de Adecco: "la felicidad en el trabajo ayuda a que las personas sean más creativas y trabajen mejor en equipo. Los empleados felices lideran y negocian mejor que el resto y se adaptan mejor a las situaciones de estrés y drama. En definitiva, son más productivos".
"Contar con una plantilla feliz puede ser la clave que te diferencie de tu competencia. Y es que el éxito no da la felicidad pero la felicidad puede dar el éxito", añade.
Los españoles tienen claro que si fueran más felices en su puesto de trabajo rendirían más, y anteponen la felicidad al sueldo, que no es lo único que podría aportarles mayor satisfacción. En primer lugar, consideran imprescindible un buen ambiente laboral, seguido del sueldo y de la realización personal, valorado con la misma importancia, según se desprende de los resultados de la encuesta.
Se nos agrega además las preguntas como: ¿Qué otros factores pueden añadir mayor felicidad en el trabajo? ¿La vocación, el reconocimiento social, ostentar un cargo directivo? Aunque el nivel de felicidad declarada por los españoles en su trabajo resulta muy satisfactorio (8 de cada 10 trabajadores se considera feliz), casi la mitad de ellos cree que un cambio de trabajo, cargo o funciones podría aportarle mayor felicidad, e incluso un 44% de estos opina que si pudiera echar el tiempo atrás, cambiaría de profesión.
Definitivamente, la gerencia en el caso venezolano que nos concierne, debe hacer cambios radicales en su estilo de gestión, liderazgo, que permita dar paso a estímulos motivacionales, los suficientemente realistas, beneficiosos, que rescaten el comportamiento gris que se vislumbra y se siente en las organizaciones, empresas , específicamente en las pymes
Se debe estar atento, de cuál es el sentir, comportamiento del recurso humano en el desempeño de sus funciones, identificación con la empresa, su espíritu de pertenencia, satisfacción, dando paso para ello, a todas las colaboraciones requeridas que se garantice un clima laboral productivo, en donde la felicidad sea un realidad, especialmente, en un escenario del presente, que se muestra demasiado turbulento, riesgoso, e inseguro , atentando seriamente contra las empresas, sobre todo con la actuación del Estado Socialista y que para muchas se ha convertido en una verdadera amenaza y atenta contra la seguridad en el trabajo, con la paz laboral, la felicidad.
No cabe la menor duda, como lo expone eada.edu , cuando el trabajador tiene altos niveles de confianza, compromiso, sentido de la contribución, está alineado con la cultura de la empresa, se siente reconocido, está orgulloso de su empresa y confía en ella, alcanzará su máximo potencial en el trabajo. Y el resultado directo se traduce a un aumento de la eficiencia y por ende de la productividad. El futuro de las organizaciones pasa por esta comprensión y su puesta en práctica desde ya
Nos aporta también sobre lo relevante del tema, Senio Manager en seniorm.com, comentando, que tomemos en cuenta, que los trabajadores, por muy productivos que sean seguirán odiando su trabajo, si “eso que hacen” no les gusta… Este simple hecho, ya los predispone a no ser tan productivos como desearían.
Cualquiera puede tener su trabajo al día, y ser eficiente en términos de productividad, pero si no hay un toque de felicidad implícita en las tareas que se desarrollan, nunca podrá hablarse de una productividad óptima
Una persona feliz, podrá enfocar toda su capacidad creativa hacia las actividades que realiza, sacando mayor provecho y mayor rendimiento del tiempo invertido; con los consiguientes beneficios, tanto a nivel personal, como para la empresa.
Si dejamos a las personas enfocarse en la parte del trabajo que más les gusta, que más satisfacciones les traiga y que con mayor alegría realizan, la productividad se acelera y los resultados se notan.
Ninguna metodología conocida o por conocer será nunca más efectiva que la de promover la felicidad en lugar de trabajo
La felicidad en el trabajo no se puede alcanzar, si no se está primero en el puesto deseado. Por mucho que se intente ser productivo o feliz en un empleo que no es para nosotros, el problema principal subsistirá y estarás tratando de solucionar algo sin solución.
Nos agrega Senior Manager en su análisis, que además, consideremos, el que la motivación es uno de los motores de la productividad, pero sólo se alimenta de felicidad, es su combustible. Una persona feliz, conoce su potencial y sabe manejarlo para sacar adelante cualquier proyecto. Ser feliz permite manejar mejor los riesgos, la toma de decisiones y las variables pesimistas de cualquier situación.
La felicidad mejora nuestra relación con los demás, y esto está comprobado en nuestras relaciones personales, por lo que es perfectamente aplicable al entorno laboral. La felicidad se contagia y tener a gente feliz en la empresa hace que el resto de compañeros tiendan a sentirse mejor trabajando con esa persona.
La felicidad ayuda a que el talento natural de las personas fluya de forma continua; mientras produce un efecto energético que ningún otro sistema ortodoxo produce,y es que la gente feliz parece tener más energía y dinamismo que los que no lo son. Esa energía y ese flujo de talento, deriva luego en mayor eficiencia y por último en mayor productividad.
Por último se nos agrega, que las personas felices entienden mejor los cambios, se resisten menos a su imposición y terminan siendo prescriptores de los mismos, creando un ambiente propicio para su implementación. Además, su felicidad les permite adoptarlos con rapidez dentro de sus funciones haciéndolos menos traumáticos.
Fuentes de información debidamente señaladas.
Docente de postgrado de Faces Universidad de Carabobo. Exatec
Anotaciones de la cátedra de comportamiento organizacional 2011
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