MANEJANDO LA ANSIEDAD
Carlos Mora Vanegas
La ansiedad con miedo y el miedo con ansiedad contribuyen a robarle al ser humano sus cualidades más esenciales. Una de ellas es la reflexión. Konrad Lorenz
Resumen
En la medida que nos sorprendemos en la manera como nos comportamos, afrontamos nuestra interrelaciones en los distintos roles que desempeñamos, específicamente con otros seres que nos acompañan en esta dimensión física, debemos estar atento a no permitir que la ansiedad de manifieste, porque de no sabérsele afrontar, puede dar paso a efectos nocivos en nuestra salud, conducta, comportamiento
No nos debe sorprender que se comente, que se considere que la ansiedad es una condición que existe de por vida en cierto grado. No todos los pacientes responden de la misma manera a los tratamientos, pero un porcentaje importante de ellos pueden lograr una recuperación parcial o casi completa a largo plazo con la ayuda de la terapia psicológica (terapia cognitivo-conductual). Se cree que la prognosis de la ansiedad se ve afectada por la creencia común (posiblemente una creencia negativa e incorrecta) por parte de los pacientes de que su condición es especialmente grave, más grave que la de cualquier otra persona que se haya recuperado.
Lo cierto, que es muy importante, adentrarse en el alcance, relevancia de la ansiedad, Tomar en cuenta lo que de ella se puede originar y muchas veces evitar sus nefastos efectos, sino se la sabe controlar.
Palabras claves
Comportamiento, efectos, repercusiones, causas
Anotaciones básicas, consideraciones, notas.
Al respecto de ella, nos recuerda psicologia-online.com que la ansiedad es una de esas emociones que hay que saber manejar porque son vividas como desagradables y pueden provocar conductas inapropiadas, especialmente cuando se producen ante contextos sociales (por ejemplo hablar en público) o ante situaciones que no entrañan ningún peligro (por ejemplo subir en ascensor, salir a la calle, etc.).
Por tanto se nos dice, que la Ansiedad consiste en un conjunto de sentimientos de miedo, inquietud, tensión, preocupación e inseguridad que experimentamos ante situaciones que consideramos amenazantes (tanto física como psicológicamente). Es decir, que la “ansiedad”, incluye los siguientes componentes:
- Los pensamientos y las imágenes mentales atemorizantes (cognitivo)
- Las sensaciones físicas que se producen cuando estamos nerviosos o furiosos. (fisiológico).
- Los comportamientos que son la consecuencia de la respuesta de ansiedad (conductual).
Por su parte, Wikipedia nos agrega anotaciones interesantes sobre el tema que no pueden ser ignoradas como el que la ansiedad se considera una señal positiva, de salud, que ayuda en la vida cotidiana, siempre que sea una reacción frente a determinadas situaciones que tengan su cadena de sucesos de forma correlativa: alerta amarilla, alerta roja y consecución del objetivo. Si la cadena se rompe en algún momento y esas situaciones se presentan con asiduidad, entonces el organismo corre el riesgo de intoxicarse por dopaminas o por otras catecolaminas. Esas situaciones ayudan al organismo a resolver peligros o problemas puntuales de la vida cotidiana.
Se nos indica, que entre los trastornos de ansiedad se encuentran las fobias, el trastorno obsesivo-compulsivo, el trastorno de pánico, la agorafobia, el trastorno por estrés postraumático, el trastorno de ansiedad generalizada, etc.
En el caso del trastorno de ansiedad generalizada, la ansiedad patológica se vive como una sensación difusa de angustia o miedo y deseo de huir, sin que quien lo sufre pueda identificar claramente el peligro o la causa de este sentimiento. Esta ansiedad patológica es resultado de los problemas de diversos tipos a los que se enfrenta la persona en su vida cotidiana, y sobre todo de sus ideas interiorizadas acerca de sus problemas.
No nos debe sorprender, que algunas veces en lo que llevamos de vida nos sintamos ansiosos y notamos que nuestro comportamiento no es el adecuado, además empezamos a detectar sus sintomatologías, que como nos la recuerda Wikipedia son muy diversos y tal vez los más comunes consistan en hiperactividad vegetativa, que se manifiesta con taquicardia, taquipnea, midriasis, sensación de ahogo, temblores en las extremidades, sensación de pérdida de control o del conocimiento, transpiración, náusea, rigidez muscular, debilidad muscular, insomnio, inquietud motora, dificultades para la comunicación, pensamientos negativos y obsesivos, etc.
La ansiedad se puede manifestar de tres formas diferentes: a través de síntomas fisiológicos, cognitivos y conductuales. Éstos hacen referencia a tres niveles distintos, los cuales pueden influirse unos en otros, es decir, los síntomas cognitivos pueden exacerbar los síntomas fisiológicos y éstos a su vez disparar los síntomas conductuales. Cabe notar que algunos síntomas de la ansiedad suelen parecerse a los de padecimientos no mentales, tales como la arritmia cardiaca o la hipoglucemia. Se recomienda a los pacientes someterse a un examen médico completo para descartarlos.
La ansiedad también puede convertirse en un trastorno de pánico, en el cual la persona cree que va a desmayarse, fallecer o sufrir algún otro percance fisiológico. Es común que las personas con este trastorno visiten la sala de urgencias con cierta frecuencia, y, típicamente, se sienten mejor después de ser atendidas.
Ante esta realidad, surge la pregunta ¿Cómo afrontarla? ¿ Cómo tratarla?.
Textualmente expone Wikipedia, que existen varios tipos de tratamientos y terapias que tienen cierta efectividad para las personas que padecen de ansiedad y pánico. Entre ellos se incluyen:
- fármacos ansiolíticos;
- psicoterapia cognitivo-conductal: ésta debería ser dirigida por un psicólogo competente y experimentado. La terapia incluye técnicas de exposición graduada (EPR o exposición y prevención de respuesta), confrontación y modificación de creencias negativas o incorrectas, modificación de pensamientos negativos, técnicas para entablar autocharlas positivas, técnicas específicas para tratar con el pánico, etc.;
- reducción de estrés: puede incluir técnicas de relajación y respiración, mejor manejo del tiempo, ejercicio físico, yoga, caminar, etc.;
- cambios en la alimentación: por ejemplo, la eliminación gradual del café, estimulantes, chocolate, azúcar, tabaco, alcohol, refrescos que contengan cafeína y analgésicos u otras sustancias adictivas;
- hipnosis y autohipnosis: la hipnosis permite acceder a niveles de relajación muscular y mental muy profundos, condiciones que son incompatibles con la ansiedad, y la práctica de la autohipnosis hace que esta consecución no dependa de la presencia de un terapeuta ni de otros factores, por lo que es especialmente útil no sólo para niveles moderados de ansiedad sino también para controlar ataques de pánico y otras manifestaciones de la ansiedad, incluidas las físicas.
- Ejercicio físico, Deporte.
Algunos pacientes aseguran que observan reducciones considerables en su ansiedad con tomar tan sólo estas medidas. En ciertos casos es necesario utilizar fármacos durante la terapia psicológica, pero siempre bajo la supervisión de un profesional calificado (psiquiatra). Si la terapia psicológica da los resultados esperados, los fármacos pueden no ser necesarios.
Conclusiones
Hay que evitar dejarse atraparse por la ansiedad puesto como se sabe, afecta la manera de pensar de una persona, pero también la ansiedad puede conducir a síntomas físicos, estos últimos pueden ser muy dañinos y originarnos serias consecuencias .
*Fuente de información debidamente señalada
Docente universitario de postgrado, Área de Postgrado de Faces, Universidad de Carabobo. UC. Exatec
*Anotaciones de la cátedra de Comportamiento y desarrollo personal.
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