IDENTIFICARSE CON EL PRESENTE Y VIVIRLO INTENSAMENTE
Carlos Mora Vanegas
Vivir no es sólo existir, sino existir y crear, saber gozar y sufrir
y no dormir sin soñar. Descansar, es empezar a morir. Gregorio Marañón
Nunca debemos de descuidar este mandato, es un hecho cierto, porque es tu existencia la que está en juego, es la oportunidad de vida que se nos ha dado, que no puede dejarse atrapar de las ilusiones, los recuerdos de un ayer que fue y desperdiciar el presente y más si nos preocupamos por el futuro que ni siquiera sabemos si estaremos en él.
Se comenta, que para vivir en el presente debemos creer profundamente que lo más importante es el aquí y el ahora... no es fácil permanecer atentos al presente. Nuestra mente es difícil de dominar y sigue siempre sacándonos del momento presente.
Evitemos como lo señala helios3000.ne, que muchas de las situaciones incomodas que se presentan en nuestras vidas tienen su origen en nuestra percepción espacio temporal de nosotros mismos. Es decir, con el momento en el tiempo y el espacio con el cual nos identificamos. Físicamente nos encontramos en el presente, pero mental y emocionalmente ¿Dónde nos encontramos?.
Por tanto, se señala, no cabe la menor duda, que la consecuencia natural de pretender "estar" en el futuro cuando se existe en el presente, es una tensión interna que sentimos intenta separarnos. Y no podía ser de otra manera, pues energéticamente estamos proyectando nuestra energía hacía el futuro, cuando la necesitamos "aquí y ahora" para vivir nuestra vida plenamente.
Cuando la muerte se acerco a mí en un día corriente como cualquiera y cuando menos lo esperaba , pero con la fortuna de tener una persona cerca de mí, me protegió, me condujo a una clínica sin signos vitales , en donde permanecí por nueve días en estado de coma, a mi regreso de nuevo a esta dimensión después de haber experimentado maravillosas experiencias en esa estado, y retornar a mi rutina diaria de la vida , empecé apreciar lo importante que es saber aprovechar el presente intensamente.
Desde luego, existirán otros que también lo habrán experimentado, se les ha dado una nueva oportunidad y por supuesto, no desperdiciaran para nada su tiempo, lo vivirán intensamente.
No nos sorprende por tanto, que sobre él se nos diga, como lo manifiesta
palabraselegidas.com:
Es duro vivir el presente. El pasado y el futuro siguen acosándonos. El pasado con la culpa, el futuro con sus preocupaciones. Son tantas las cosas que han pasado en nuestra vida con las que nos sentimos incómodos, que lamentamos, que nos irritan, que nos llenan de confusión o, al menos, hacia las que tenemos sentimientos ambivalentes... Y todos estos sentimientos están con frecuencia teñidos de culpabilidad. Culpabilidad que nos dice: 'hubieras debido actuar de manera distinta de como actuaste; hubieras debido decir otra cosa que lo que dijiste'. Estos 'hubiera debido' mantienen nuestros sentimientos de culpabilidad sobre el pasado y nos impiden vivir plenamente en el momento presente.
Se nos agrega, que aún peores que nuestras culpas son nuestras preocupaciones. Las preocupaciones llenan nuestra vida de '¿qué pasaría si?' : '¿Qué pasaría si perdiera mi trabajo?, ¿qué pasaría si mi padre muriera?, ¿qué pasaría si faltara el dinero?, ¿qué pasaría si la economía se hundiera?, ¿qué pasaría si estallara una guerra?'. Todos estos 'si' pueden saturar hasta tal punto nuestra mente que nos hagan ciegos para las flores del jardín y la sonrisa de los niños en la calle, o sordos a la voz agradecida de un amigo.
Los enemigos reales de nuestra vida son los 'hubiera debido' y los 'si'. Ellos son los que nos tienen atados a un pasado inalterable y hacen que un futuro impredecible nos arrastre.
Definitivamente como lo comenta secretosdeprosperidad.net, el presente es un regalo, un instante, un segundo, un momento en donde la conciencia se funde con el cuerpo para sentir plenamente y en forma amplificada. Los recuerdos del pasado o los anhelos del futuro, también te hacen sentir pero solo el presente podrá hacerte vibrar.
El bienestar se alcanza cuando estás en el equilibrio perfecto, sin excesos ni exageraciones, y evitando que el vicio y la adicción te confunda y te desvíe del placer. Toda comida es benéfica mientras se consuma en la dosis adecuada, y toda satisfacción será gratificante mientras no pase los linderos del equilibrio. El presente es el equilibrio perfecto entre el pasado y el futuro, las angustias y ansiedades, los miedos y temores.; No olvide lo comenta la fuente señalada y es una realidad, que el pasado ya se fue y no podemos hacer nada por él, mientras que el futuro tal vez nunca llegue y aunque podemos forjarlo, requiere del adecuado tiempo para que se convierta en presente o pasado. Solo el momento actual, del aquí y del ahora, nos pertenece plenamente,
pero desafortunadamente lo dejamos ir sin que nos percatemos al respecto.
Por tanto se nos recomienda lo que no se debe descuidar, la plena identificación de Vivir el presente y ser feliz, para que dejemos de preocuparnos por lo que pasó o pasará, lo que pudo ser y no fue, el rencor del recuerdo o el miedo al mañana. Ocupémonos ya mismo de lo que verdaderamente le da valor a su vida, el momento presente.
El presente se nutre de la observación y la conciencia, las cuales son dos herramientas y bastiones que nos permiten aterrizar y vivir lo que está pasando, sentir a plenitud y recibir bienestar como resultado. Se nos sugiere Cultivar nuestra capacidad observadora para deleitarnos con el entorno, nuestros sentimientos y pensamientos, lo que estamos haciendo y cómo lo estamos haciendo.
Por último téngase presente, lo que nos aporta todolopuedeslograr.blogspot.com:
Pasado, presente y futuro, no son períodos en el tiempo, son períodos en la mente. Aquello que no está más frente a la mente, se vuelve pasado. Aquello que está frente a la mente es el presente y aquello que va a estar frente a la mente es el futuro.
El pasado es aquello que no está ya más frente a ti. El futuro es aquello que no está aún frente a ti. Y el presente es aquello que está frente a ti y se está escurriendo de tu vista.
No se aferre al pasado...¡Lo que se fue, se fue! El presente también se va a ir, y pronto será pasado.
Tampoco nos aferremos al futuro porque el mañana se volverá hoy y luego se volverá ayer.
Todo se va a volver un ayer. Todo se te va a escapar de las manos. El aferrarse simplemente traerá sufrimiento. Tendremos que soltarnos.
