QUE INVOLUCRA LA MALA SUERTE
Carlos Mora Vanegas
Resumen
No nos sorprende escuchar contantemente frases como: ¿ Qué mala suerte tengo? ¿La suerte no me acompaña? ¿No tengo suerte? ¿Me salió todo mal porque tengo mala suerte?, por citar algunas.
Lo cierto, que hasta nosotros mismos algunas vez habremos dicho que mala suerte, no me salieron las cosas como espera, por qué a mí, por qué me tienen que suceder esas cosas , no tengo suerte.
En fin, es un tema interesante de ser analizado, determinar su alcance, repercusiones, qué involucra.
Palabras claves
Pesimismo, optimismo, depresión, angustia, acciones, actitudes
Anotaciones, consideraciones, alcance
Psicologiaparatodos.com comenta sobre ello, que a veces se confunden desilusiones, contrariedades o frustraciones con una especie de "estado" o "entorno" que más allá de ellos mismos, les impone una "mala suerte" y les impide tener éxito, bien sea en el trabajo, en su vida, o en el amor. Pero, ¿Realmente los desengaños o los fracasos se los deben atribuir a un mal destino, "mala suerte" o a "estar empavado"? o ¿Son ellos mismos los
responsables de lo que les ocurre?, interesantes preguntas que nos hace la fuente señalada y merece considerarse su alcance.
Se nos dice, que que las personas optimistas, alegres y con autoestima elevada tienden a vivir más tiempo que los pesimistas, tristes o de baja autoestima. Reír fortalece el sistema inmunológico y ayuda a enfrentar, con mayores posibilidades, a las enfermedades. Mientras tanto, las personas con tendencias a la depresión, pesimistas, gruñonas y disconformes generalmente se enferman más frecuentemente y sufren más problemas que los optimistas.
El ser humano actúa de acuerdo a sus actitudes, creencias y pensamientos y estas formas de ser interactúan con las emociones y la conducta de cada individuo. El miedo o la ira nos hacen hacer cosas. Igual el amor, la alegría o la tristeza. Muy probablemente trabajemos mejor y produzcamos más si lo hacemos contentos. Cuando estamos disgustados o consternados no podremos realizar alguna tarea que requiera dedicación.
Se nos agrega, que una persona optimista que busque ser feliz y esté dispuesto a salvar los obstáculos que sin duda se le presentarán, tenderá a tener lo que llaman buena suerte. Quien no se desarrolle, se prepare, gestione un empleo o comience una actividad productiva o tenga por meta constituir un hogar y crear felicidad, obviamente no lo alcanzará. Luego dirá: "¡Que mala suerte!"
Hay personas propensas a los accidentes. Sin embargo, cuando se investiga el por qué, se encuentra que son inseguras o no miden las consecuencias de los peligros. Una vez que se instruyen y reciben recomendaciones de cómo evitar estos incidentes, dejan de presentarlos.
Cuando le acontezca algo desagradable, pregúntese cómo lo hubiera podido evitar. Si tiene una respuesta se dará cuenta que no fue la mala suerte.
La buena suerte ¡Se puede construir! si nos lo proponemos.
Al respecto de la mala suerte, consideramos muy importante lo que nos aporta tusuperacionpersonal.com cuando nos dice, uno debe tomar medidas para dejar de hacer las cosas que causan mala suerte. Esta lección es una exanimación de las acciones, de los hábitos y del pensamiento en la gente desafortunada, de modo que usted pueda aprender a evitar la mala suerte.
Nos propone considerar seis cosas que causan mala suerte a saber:
•1. El culpar: Culpar a otros -aun cuando es justificado- es una de las acciones más desmotivadoras que uno puede cometer. Al enfocarse en culpar a otras personas pone las cosas fuera de su control y así es como lo malo y negativo tienden a sucederle aún más. Está bien reconocer que alguien comparte una cierta culpa en una situación determinada, pero después de eso inmediatamente pregúntese: ¿qué puedo yo hacer diferente la próxima vez?; de esta manera usted va a poner el control de regreso en sus manos
•2. Fabricación de excusas: Este hábito de la mala suerte es a menudo más sutil. Por ejemplo: un agente de propiedades inmobiliarias dice, "no puedo vender muchas casas porque no tengo los contactos que otros tienen". Esto podría ser 100% exacto. Sin embargo, la solución, la cual es desarrollar más contactos, es ignorada por justificar los malos hábitos de hacer excusas. Si por el contrario el dice: "sé que yo puedo vender más casas satisfaciendo a más clientes y haciendo más contactos". Ciertamente esta afirmación va a conducirlo a la buena suerte, al éxito.
•3. Esperando por la suerte: Este es quizás uno de los peores hábitos de la mala suerte. Es el trabajo el que invita a la suerte, no el estar esperando. Mientras un hombre espera a que su barco llegue, otros están construyendo los barcos. La gente desafortunada espera y deja que las cosas sucedan -para mejor o peor- y así pierden todas las oportunidades que están allí afuera lista para ser agarradas.
•4. El actuar con impulsos destructivos: Para superar este hábito de mala suerte espere un día antes de tomar cualquier acción que incluya un compromiso a largo plazo, cualquier decisión que requiera energía o gasto de dinero hacia algo que no es una meta importante en su vida. Haga esto hasta que llegue a ser rutinario, porque consultarlo con la almohada es importante y verá como probablemente cambiará su manera de pensar al día siguiente.
•5. No aprender de los errores: Si desea la peor de las suertes entonces tiene que incurrir en las mismas equivocaciones una y otra vez. Comience a aprender de sus errores. De hecho, asuma siempre que usted tiene cierto papel en los desastres o las irritaciones que le acontecen, y busque cuáles son. Identifique lo que usted está haciendo que causa sus malas situaciones o las hace peores. Entonces cambie su manera de proceder, invente nuevos modos, nuevas estrategias. Incluso aprenda de los errores de los otros y así usted puede evitar hacer muchos de los suyos propios. Vea cómo otros crean mala suerte y no repita lo mismo.
•6. Ser demasiado crítico: Si usted puede encontrar el lado débil de todo y de cada plan, esto prueba su inteligencia. ¿Pero cómo puede usted tener suerte si tira abajo todas las oportunidades, si a todo le ve un pero? Es bueno pensar críticamente, ver la verdad, y así reducir el riesgo. El problema viene cuando una persona ve solamente el riesgo y los defectos. Por ejemplo, esta clase de pensamiento considera solamente el hecho de que el 80% de restaurantes fracasan, pero no hace caso del otro 20%. Si usted desea moverse hacia adelante, usted debe ver las debilidades en su plan, pero también debe reconocer lo positivo del mismo y agregar lo que puede mejorar, cambiar, enriquecer. (Steven Scott)
Por último, nos aporta esmas.com/salud, que la mala suerte en cualquier aspecto (salud, dinero, amor, relaciones, familia, etc) puede estar asociada a tres diferentes factores:
La sugestión: Si te convences de que te va a ir mal en tu relación de pareja, porque siempre has tenido mala suerte en el amor, seguramente así será; sobre todo, si no estás en la búsqueda de nuevas herramientas o estrategias que te lleven a tener la buena suerte que anhelas.
Es posible que no te hayas dado cuenta, pero el tipo de pensamiento que tengas, lo que creas de ti mismo, te puede sugestionar y llevar a tener mala suerte. Pregúntate si un vaso con agua hasta la mitad, lo ves "medio vacío" o "medio lleno", la visión que tengas de tu vida, determinará en gran medida lo que suceda en ella.
La responsabilidad: ¿Te haces responsable por tus acciones y tus conductas? Es importante que tengas la consciencia de que tu conducta va a influir, en gran medida, en la suerte que obtengas. Por ejemplo, si no tienes suerte en conseguir trabajo, deberás cuestionarte si estás haciendo o diciendo algo durante las entrevistas laborales que pueda estar dando una mala imagen.
Autoestima: Implica conocerte, saber cómo eres, cuáles son tus fortalezas y debilidades y así, quererte. Si te sientes poco capaz de lograr el primer lugar en el campeonato de boliche, no será simplemente la mala suerte de que a la primera te tocó competir con el mejor jugador y te eliminaron, sino que nunca creíste realmente en tus habilidades.
Conclusiones
Uno debe estar atento en la forma como nos comportamos, que es lo que hacemos, como lo hacemos y determinar porque fallamos, a que se debe que no logramos su objetivo y emprender las correcciones necesarias para salir de eso que llamamos mala suerte.
Consideremos lo que dice la psicoanalista Claudia Rule, que una opción accesible para cualquier persona es el psicoanálisis. Es una forma de psicoterapia que no está peleada con ninguna creencia religiosa, supersticiosa o racional, es simplemente un espacio personal de apoyo, donde se busca el análisis y la reflexión individual, dirigida a favorecer la salud emocional de las personas apoyando y potencializando las herramientas que cada persona tenga, para encontrar su bienestar y satisfacción personal.
