ALCANCE, REPERCUSIONES QUE EL APEGO GENERA
Carlos Mora Vanegas
Cuando veas a un hombre bueno, trata de imitarlo, cuando veas a un hombre malo, examínate a ti mismo - Confucio
Resumen
Se debe estar atento en todo aquello que se genera del apego en todas sus manifestaciones, desde la posesión de cosas materiales, como afecto, sentimientos, a fin de que no surja la dependencia, que de no saberla manejar puede afectarnos psíquica y físicamente
En este escrito, nos adentramos a determinar el alcance, repercusiones que se derivan del apego, el cómo afrontarlo cuando este quiere anclarse en nuestras emociones, comportamiento.
Generalidades, consideraciones
No se puede pasar por desapercibido, el hecho de que el apego no es solo un estado de ánimo que afecta la conducta del hombre y que en circunstancias se puede transformar de manera negativa, también puede curarse con la ayuda medica adecuada.
Como individuos estamos continuamente emprendiendo nuevas relaciones, las cuales conducen a historias de experiencias personales e interpersonales que modelan cómo pensamos y sentimos acerca de esas relaciones y cómo nos comportamos en ellas. Recientemente ha sido elaborada una teoría del apego para explicar estos procesos, básicamente la forma y el motivo por el cual establecemos nuestras primeras relaciones con personas significativas.
El primero en desarrollar una teoría del apego fue John Bowlby, en el año 1969 y posteriormente revisada en los años 1973 y 1980. Esta teoría ha contribuido a mejorar el entendimiento de los procesos de la personalidad y las diferencias individuales de los adultos, ya que la división de los 3 tipos de apego en niños, según la teoría y las investigaciones tendrían una correlación con variables importantes en la vida adulta, como lo son las características de personalidad, la forma en que establecemos relaciones interpersonales, características de los procesos cognitivos y emocionales. En esto radica la importancia del estudio del apego, porque el conocimiento de éste, nos permite explorar distintas dimensiones del comportamiento humano.
En esta oportunidad recordamos la teoría tradicional del apego elaborada por John Bowlby y posteriormente algunas evidencias encontradas en distintos estudios sobre la relación existente entre los estilos de apego y procesos cognitivos, relaciones interpersonales, emociones y variables de la personalidad.
John Bowlby fue el pionero en elaborar una teoría del apego para explicar y describir desde una perspectiva evolucionaría cómo y por qué los niños se convierten en personas emocionalmente apegadas a sus primeros cuidadores y emocionalmente angustiados, cuando son separados de ellos (Bowlby citado en Feeney, B. & Kirkpatrick, L. 1996). Según este autor, el comportamiento de apego es organizado y controlado por sistemas de control dentro del sistema nervioso central; ya que éste está al servicio de una función evolucionaria de protección y supervivencia: "cuando un niño (y presumiblemente un adulto) está alarmado, ansioso, cansado o enfermo, la activación del sistema nervioso central lleva al individuo a buscar protección, comodidad, y apoyo de una persona que le brinde cuidados" (Bowlby citado en Feeney, B. & Kirkpatrick, L. 1996. 255 pp).
Bowlby sostiene que el sistema de apego está compuesto de tendencias conductuales y emocionales diseñadas para mantener a los niños en cercanía física de sus cuidadores durante la historia de la evolución. El permanecer en cercanía de los cuidadores ayudaría para protegerlos de algún peligro o depredación. Los niños que poseen estas tendencias de apego, tendrían mayor probabilidad de sobrevivir, de llegar a la edad reproductiva y traspasar estas tendencias a futuras generaciones. (Simpson, J. 1990).
Las formas de apego se desarrollan en forma temprana y poseen alta probabilidad de mantenerse durante toda la vida (Griffin, D. & Bartholomew, K. 1994). El apego se desarrolla como un modelo mental interno que integra creencias acerca de sí mismo, otros y el mundo social en general y juicios que afectan la formación y mantención de las relaciones íntimas durante toda la vida del individuo (Bowlby citado en Bourbeau, L. et al. 1998).
Se nos agrega, que n base a cómo los individuos responden en relación a su figura de apego cuando están angustiados Ainsworth, Blewar, Waters y Wall, definieron los 3 patrones más importantes de apego y condiciones familiares que los promueven, existiendo el estilo seguro, ansioso-ambivalente y evasivo (Griffin, D. & Bartholomew, K. 1994).
1.- Las personas con estilos de apego seguro, son capaces de usar a sus cuidadores como una base de seguridad cuando están angustiados. Ellos tienen cuidadores que son sensibles a sus necesidades, por eso, tienen confianza que sus figuras de apego estarán disponibles, que responderán y les ayudarán en la adversidad. (Feeney, B. & Kirkpatrick, L. 1996). En el dominio interpersonal, las personas seguras tienden a ser más cálidas, estables y con relaciones íntimas satisfactorias, y en el dominio intrapersonal, tienden a ser más positivas, integradas y con perspectivas coherentes de sí mismo. (Mikulincer, M. 1998a).
2.- Las personas con estilos de apego evasivo, exhiben un aparente desinterés y desapego a la presencia de sus cuidadores durante períodos de angustia. Estos niños tienen poca confianza en que serán ayudados y esperan ser desplazados porque las experiencias pasadas así se lo dicen. (Feeney, B. & Kirkpatrick, L. 1996). Estas personas poseen inseguridad hacia los demás y prefieren mantenerse distanciados de los otros, además, poseen miedo a la intimidad y muestran tener dificultades para depender de las personas. (Mikulincer, M. 1998b).
3.- Los niños con estilo de apego ansioso-ambivalente, responden a la separación con angustia intensa y mezclan comportamientos de apego con expresiones de protesta, enojo y resistencia. Debido a la inconsistencia en las habilidades emocionales de sus cuidadores, estos niños no tienen expectativas de confianza respecto al acceso y respuesta de sus cuidadores (Feeney, B. & Kirkpatrick, L. 1996). Estas personas están definidas por un fuerte deseo de intimidad, junto con una inseguridad respecto a los otros. (Mikulincer, M. 1998b).
Se comenta además, que las personas con estilos de apego seguro, muestran tener una alta accesibilidad a esquemas y recuerdos positivos, lo que las lleva a tener expectativas positivas acerca de las relaciones con los otros, a confiar más y a intimar más con ellos. Las personas con estilos de apego evitativo y ansioso, muestran tener una menor accesibilidad a los recuerdos positivos y mayor accesibilidad a esquemas negativos, lo que las lleva, en el caso de las personas evasivas, a mantenerse recelosos a la cercanía con los otros y a las personas con estilo de apego ansioso a tener conflictos con la intimidad, pues desean tenerla y tienen intenso temor de que ésta se pierda (Baldwin, M. et al. 1996).
Nos parece oportuno agregar las aportaciones de N. Collins (1996) , quien propuso que el estilo de apego estaría directa e indirectamente relacionado con las respuestas emocionales, y que el eslabón entre el estilo de apego y características de la conducta sería mediado por las explicaciones subjetivas y las emociones. Según los estilos de apego habría diferencias en la apreciación e interpretación de eventos con componentes emocionales. Así, por ejemplo en situaciones dolorosas, las personas ansiosos-ambivalentes tienen una baja tolerancia al dolor y tienden a responder con miedo y ansiedad siempre que hay cualquier ruptura en su ambiente. Mientras que los adultos seguros y con estilo de apego evitativo, tienen niveles más bajos de atención negativa. Además, los adultos seguros reconocen niveles moderados de dolor, en cambio los adultos con estilo de apego evitativo niegan sentir dolor activamente.
Conclusión
La teoría del apego, especialmente la propuesta por Bowlby, ha sido de gran utilidad, ya que ha engendrado diversas investigaciones y estudios en variados aspectos del comportamiento humano, lo que corresponde a lo que los psicólogos sociales consideran como una buena teoría, es decir, guiar y estimular la investigación, generando diversas hipótesis para verificarlas.
**Docente titular jubilado de postgrado, Faces, Universidad de Carabobo
