CULTIVANDO EL OPTIMISMO
Carlos Mora V
El optimista tiene siempre un proyecto; el pesimista, una excusa .Anónimo
Mientras se permanezca identificado con el alcance, repercusiones que genera el optimismo, los resultados pueden sernos favorables y nos permite estar motivado en todo aquello que emprendemos alcanzar, y sobre todo nos ayuda a motivar a quienes nos interesan en pro de nuestros objetivos ser optimistas, utilizar adecuadamente su energía, entusiasmo generando climas positivos
El nos aporta depsicologia.com, que diccionario señala que el optimismo es "la propensión a ver y juzgar las cosas en su aspecto más favorable". De acuerdo a ello, quienes hoy investigan las características del optimismo se detienen en dos cuestiones principales: ¿El optimismo es la actitud que nos guía a la felicidad más contundentemente? ¿Es una cualidad innata o podemos aprenderla?
Los científicos responden a la primera cuestión afirmando que las personas optimistas son más felices por mirar el mundo con mejores ojos. Esta actitud los favorece en cuestiones de salud (se enferman menos o transcurren sus enfermedades de mucho mejor ánimo) , y además tienen más éxito en sus trabajos, sus estudios o cualquier otra actividad que realicen.
En cuanto a la segunda cuestión, se establecen muchas más dudas que certezas. Muchos pensadores, como el fundador de la psicología positiva Martin Seligman, afirman que hasta las personas más cínicas son capaces de aprender optimismo y mejorar sus vidas.
Lo importante es remarcar que mientras el pesimista se siente impotente ante la adversidad, el optimista considera a los golpes de la vida como desafíos temporarios y reversibles.
Wikipedia sobre el optimismo nos recuerda, que el término fue usado por primera vez para referirse a la doctrina sostenida por el filósofo alemán Gottfried Wilhelm Leibniz en su obra Ensayos de Teodicea sobre la bondad de Dios, la libertad del hombre y el origen del mal (Amsterdam, 1710), según la cual el mundo en el que vivimos es el mejor de los mundos posibles.
Comúnmente se cree que Voltaire fue el primero en usar la palabra en 1759, como subtítulo a su cuento filosófico Cándido (en el que se burla en casi cada página de la idea de Leibniz). Ciertamente Voltaire fue el primer personaje famoso que usó aquella palabra en el siglo XVIII y quizá también el que la popularizó; no fue, sin embargo, su inventor. El término "optimismo" aparece por primera vez, en francés ("optimisme"), en una reseña de la Teodicea publicada en el magazín de los jesuitas franceses Journal de Trévoux (no. 37), en 1737. En ese mismo año, el filósofo y matemático suizo Jean-Pierre de Crousaz repitió la palabra en un examen crítico del Ensayo sobre el hombre de Alexander Pope. Aquellos primeros usos, como el posterior de Voltaire, fueron burlones. En 1752, el Dictionnaire universel de Trévoux aprueba el término; diez años después, la Academia francesa lo incluye por primera vez en su Dictionnaire. El término es usado por primera vez en inglés ("optimism") en 1743 por el británico William Warburton, en una respuesta al examen de Crousaz arriba mencionado. Por su parte, los primeros en usar el término en alemán ("Optimismus") fueron Gotthold Ephraim Lessing y Moses Mendelssohn, en su escrito Pope: ¡un metafísico! de 1755.
Por lo demás, la noción de optimismo se opone al concepto filosófico de pesimismo. El optimismo como valor, es la idea del ser humano de siempre tener lo mejor y conseguirlo de igual manera,a pesar de lo difícil de algunas situaciones siempre encontrar el lado bueno y obtener los mejores resultados. por Gabriel Antonio Bernal el SMART
Por otra parte, nos aporta la psicología -positiva.com que el optimismo es uno de los tópicos que mayor interés ha despertado entre los investigadores de la psicología positiva. Puede definirse como una característica disposicional de personalidad que media entre los acontecimientos externos y la interpretación personal de los mismos. Es la tendencia a esperar que el futuro depare resultados favorables. El optimismo es el valor que nos ayuda a enfrentar las dificultades con buen ánimo y perseverancia, descubriendo lo positivo que tienen las personas y las circunstancias, confiando en nuestras capacidades y posibilidades junto con la ayuda que podemos recibir.
La principal diferencia que existe entre una actitud optimista y su contraparte -el pesimismo- radica en el enfoque con que se aprecian las cosas: empeñarnos en descubrir inconvenientes y dificultades nos provoca apatía y desánimo. El optimismo supone hacer ese mismo esfuerzo para encontrar soluciones, ventajas y posibilidades
Se nos indica además, que la persona optimista es la que espera, piensa, desea, etc, siempre lo mejor pero sabe aceptar cualquier otra solución deportivamente y con paz. Ser optimista cuando todo sale bien es bastante sencillo, pero el triunfo personal, los éxitos conducen a un optimismo falso. Pensará que es optimista porque no ha fracasado, no tiene razones para el pesimismo, pero no es optimista porque no sabe relacionar lo que ocurre sea agradable o no con otros fines fuera de si mismo
En definitiva no hay que descuidar lo que se nos indica , la investigadora estadounidense Carol Dweck, autora del libro "Mindset",que el optimismo puede aprenderse. Considera que el optimismo está al alcance de todos con sólo adoptar lo que ella define como "mentalidad del cambio": tener conciencia de que somos personas cambiantes, que crecemos cada vez que nos arriesgamos a aprender algo nuevo y que el optimismo incrementa cuando uno se da cuenta de que es dueño de su destino.

