Carlos Mora Vanegas

Confianza es el sentimiento de poder creer a una persona incluso cuando se sabe que él mentiría en nuestro lugar. Henrry Louis

La confianza en sí mismo es el principal secreto del éxito. R. Waldo Emerson

Que importante es cultivar la confianza, y sobre todo demostrarla, así como no perderla, esta atento a lo que de ella se puede derivar.

Se dice, que sin confianza no hay acuerdo posible, sin confianza no hay respeto, no hay crecimiento. La desconfianza produce desgaste, la desconfianza desmotiva, crea distancia entre las personas, crea - dentro del ser humano - muchos escudos, protecciones y caretas que son difíciles de derribar

Al respecto, nos aporta eticaysociedad.teologiaysociedad.com, que para confiar en otra persona hace falta primero tener un conocimiento. Cuanto más se conoce, más confianza hay en una relación. Donde hay confianza se da una buena  comunicación bonita y enriquecedora. De aquí que  en las relaciones es muy importante cuidar mucho la confianza. Ésta siempre se tiene que basar en la libertad. La verdadera confianza existe cuando hay madurez en las relaciones humanas. Implica estabilidad, respeto, amor. Todos necesitamos que alguien confíe en nosotros. Quien confía en otra persona la hace crecer y contribuye a su felicidad. La confianza, desde un punto de vista cristiano, se fundamenta en el amor.

Sobre ella nos comenta radiomaiami. que  el término confianza tiene dos acepciones principales, la primera es la esperanza firme que se tiene en una persona o cosa, y la segunda, ánimo, aliento y vigor para obrar.
Podemos decir también, que esta emparentado con fidelidad, la que es un requisito básico de la confianza. No hay confianza sin fidelidad. Podemos confiar en alguien que nos es fiel, del cual sabemos que podemos estar seguros que no nos defraudará.
la confianza como valor personal es una virtud de ida y vuelta, significa tanto la actitud de fe que uno tiene en los semejantes, como la actitud personal que inspira a nuestros próximos a tenernos confianza.
Existen varios grados, la confianza existencial, a la totalidad del individuo, la confianza profesional, relacionada a la actividad específica de una persona, la confianza técnica en cuanto al funcionamiento de ciertos elementos preparados o modificados por el hombre y la confianza social como último elemento de la fidelidad general.

No podemos dejar que nos aprisione la desconfianza, debemos darle paso a que esta surja, que como se dic no podríamos vivir en sociedad sin un mínimo de confianza. sin hacer todos los días y a cada instante un acto de fe, de creer en nuestros semejantes y en nuestras circunstancias.

Oscar Anzorena con respecto a la confianza  comenta, que tomemos en consideración que  cuando estamos en un estado de ánimo de confianza sentimos que no hay nada de qué preocuparnos. Actuamos desde una sensación de seguridad y poseemos una expectativa positiva del futuro. El estado de ánimo de la confianza surge ante una interpretación de un futuro que nos parece previsible y tranquilizador.  

Cuando decimos que tenemos confianza en una persona, lo que estamos diciendo es que poseemos un alto nivel de seguridad con respecto a su conducta futura. Confiamos que es muy probable que haga determinadas cosas y que no haga otras. La confianza siempre supone un juicio sobre el futuro y es por esto que condiciona tan fuertemente nuestros comportamientos.   Podemos imaginar cualquier situación, ya sea a nivel personal o laboral y podremos corroborar los distintos comportamientos que adoptamos en una emocionalidad de confianza o de desconfianza. Si tenemos confianza en un amigo, en nuestra pareja, en un proveedor o en un cliente, vamos a suponer que van a actuar dentro de lo acordado, que van a mantener su palabra y que van a honrar sus compromisos, y esto nos da seguridad y tranquilidad.  

Por el contrario, si en cualquiera de estos casos sintiéramos desconfianza, si tuviésemos temor de que no actúen de acuerdo a lo preestablecido, si pensáramos que existe la posibilidad de que no sean sinceros en lo que nos dicen o que no tengan la intención o la capacidad para cumplir con los acuerdos establecidos, nuestro comportamiento sería notablemente diferente. Tomaríamos recaudos, no estableceríamos el compromiso, nos alejaríamos de nuestro amigo o cambiaríamos de proveedor. La mutua confianza es la emocionalidad necesaria para coordinar acciones entre las

Si bien puede ser que alguien que acabamos de conocer nos inspire confianza, generalmente este sentir surge como resultado de un proceso de construcción conjunta que se realiza entre las personas, ya que implica un juicio sobre el proceder del otro y de cómo este comportamiento puede afectar o influir en nuestro horizonte de posibilidades. Pero así como para adquirir confianza necesitamos un tiempo y una experiencia conjunta en la que podamos observar y evaluar la conducta de la persona, paradójicamente la pérdida de la confianza es algo que sucede muy rápidamente. Una acción que defraude la confianza conferida, generalmente es motivo para que cambiemos nuestra actitud y nuestra emocionalidad. Hay un dicho que da cuenta de este fenómeno y dice que "la confianza crece con la lentitud de la palmera y cae con la rapidez del coco".  

En concreto, debemos estar atento en nuestras acciones,  determinar que tanto generamos confianza en las personas, que tan serio somos en lo que prometemos, nos comprometemos, cómo nuestras acciones han dado como resultado que las personas depositen su confianza en nosotros. Así, como evaluamos el comportamiento de los demás, que tanta confianza han sabido propiciarnos, qué tan identificados estamos y como su comportamiento nos inspiran confianza.