LA IMPORTANCIA DE SABER CULTIVAR EL AFECTO
Carlos Mora Vanegas
Todo en el ser humano depende de sus relaciones sociales y tratar de comprender al ser humano sin considerarlas es una empresa inútil y un simple ejercicio estético
En la medida que nos identificamos con lo que representa el afecto, lo que este involucra, lo que su energía encierra, y lo que es capaz de generar, nuestra manera de compartirlo, alimentarlo, probamente sería muy distinto a como lo estamos haciendo.
Muchas situaciones conflictivas se pueden generar al no saber manejar el afecto, entender su esencia, su magia, lo que es capaz de producir, concedernos
Se dic, que en general se suele identificar el afecto con la emoción, pero, en realidad, son fenómenos muy distintos aunque, sin duda, están relacionados entre sí. Mientras que la emoción es una respuesta individual interna que informa de las probabilidades de supervivencia que ofrece cada situación el afecto es un proceso de interacción social entre dos o más organismos.
Mientras transitamos, vivimos en este plantea, el afecto siempre estará acompañándonos, y en cualquier momento aflorar en pro de compartir con otros, especialmente los que seleccionamos como los compañeros, su potencialidad, independientemente que desde pequeños se supone nuestros padres, familiares no lo han compartido, quizás a unos más que otros, pero siempre ha estado ahí.
Se comenta también, que el afecto es una necesidad primaria para el ser humano, al igual que el calor, el oxigeno y el alimento. Esto significa que, para sobrevivir, todo ser humano necesita, como mínimo estos cuatro elementos. La falta de alguno de ellos acarrea inevitablemente la enfermedad y la muerte.
Lo cierto manifiesta tnrelaciones.com. que en psicología se usa el término afectividad para designar la susceptibilidad que el ser humano experimenta ante determinadas alteraciones que se producen en el mundo sexual o en su propio yo. También se conoce como el amor que un ser humano brinda a alguien
El l afecto es una necesidad de todos los organismos sociales, ya que se refiere al trabajo que un organismo realiza en beneficio de otro. En la evolución de las especies sociales hacia grados más complejos de estructura social, aparecen nuevos comportamientos que tienen como función mantener la estructura social de la especie. En la especie humana aparecen normas, valores, rituales y señales afectivas cuya función es el mantenimiento de la estructura social del grupo
Cuando se dice que el afecto es una necesidad primaria, se esta afirmando que el afecto es la ayuda que necesitamos para superar nuestro umbral de supervivencia. De este modo, la supervivencia de la especie humana se fundamenta en sus relaciones sociales. Los sistemas de organización social, los grupos, la familia, las organizaciones, las comunidades, los estados, son los mecanismos por los cuales los seres humanos intercambiamos intensamente la ayuda que, como individuos, necesitamos para sobrevivir. Fuera de la red social, desconectados de toda ayuda, somos incapaces de sobrevivir. En otras palabras, la sociabilidad es una característica indisociable del individuo humano. Todo en el ser humano depende de sus relaciones sociales y tratar de comprender al ser humano sin considerarlas es una empresa inútil y un simple ejercicio estético
Se señala además, que el afecto no es una entelequia espiritual ni angelical, sino la ayuda que necesitamos para poder sobrevivir. Y esta ayuda no es gratuita ni está disponible libremente puesto que ayudar significa realizar un trabajo en beneficio de otro ser vivo, es decir, ceder parte de la propia energía a otro ser vivo. Así, cuando prestamos afecto a otra persona trabajamos en su beneficio y no en el nuestro, perdemos energía en su favor.
Nos aporta biopsychology.org, además, que del uso que hacemos de la palabra 'afecto' en la vida cotidiana, se puede inferir que el afecto es algo que puede darse a otro. Decimos que "damos afecto" o que "recibimos afecto". Así, parece que el afecto debe ser algo que se puede proporcionar y recibir. Por el contrario, las emociones ni se dan ni se quitan, sólo se experimentan en uno mismo. Las emociones describen y valoran el estado de bienestar (probabilidad de supervivencia) en el que nos encontramos.
Muy interesante la aclaratoria, de que solemos describir nuestro estado emocional a través de expresiones como "me siento cansado" o "siento una gran alegría", mientras que describimos los procesos afectivos como "me da cariño" o "le doy mucha seguridad". En general, no decimos "me da emoción" o "me da sentimiento" y sí decimos "me da afecto". Además, cuando utilizamos la palabra 'emoción' en relación con otra persona, entonces decimos "fulanito me emociona" o "fulanito me produce tal o cual emoción". En ambos casos, se alude básicamente a un proceso interno más que a una transmisión. Parece que una diferencia fundamental entre emoción y afecto es que la emoción es algo que se produce dentro del organismo, mientras que el afecto es algo que fluye y se traslada de una persona a otra.
Se nos recuerda, no olvidar, que el afecto es un fenómeno como la masa o la energía, que puede almacenarse y trasladarse.
Dar afecto es algo que requiere esfuerzo. Cuidar, ayudar, comprender, etc., a otra persona no puede realizarse sin esfuerzo. A veces, no nos damos cuenta de este esfuerzo. Por ejemplo, la ilusión de una nueva relación no nos deja ver el esfuerzo que realizamos para agradar al otro y para proporcionarle bienestar. Pero, en la mayoría de los casos, todos experimentamos el esfuerzo más o menos intenso que realizamos para proporcionar bienestar al otro. Cuidar a alguien que está enfermo requiere un esfuerzo y es una forma de proporcionar afecto. Tratar de comprender los problemas de otro es un esfuerzo y es otra forma de dar afecto. Tratar de agradar a otro, respetar su libertad, alegrarle con un regalo, etc., son acciones que requieren un esfuerzo y todas ellas son formas distintas de proporcionar afecto. En concreto nos indica la fuente señalada, que nuestro conocimiento del afecto nos permite señalar algunas características claras:
- El afecto es algo que fluye entre las personas, algo que se da y se recibe.
- Proporcionar afecto es algo que requiere esfuerzo
- El afecto es algo esencial para la especie humana, en especial en la niñez y en las enfermedades
Definitivamente se nos señala, que consideremos el que las señales afectivas, en particular, se expresan en un amplio repertorio de conductas estereotipadas, genética y culturalmente, cuya función es garantizar la disponibilidad afectiva de quien las emite con respecto al receptor. La sonrisa, el saludo cordial, las señales de aceptación, las promesas de apoyo, etc., sirven para comprometer a quien las emite y constituyen una fuente de afecto potencial para el receptor. Tanto la etología como la antropología estudian profusamente este tipo de señales o comportamientos.
Tenga presente, que en las empresas, con base en la motivación a sus empleados, pueden fortalecer el afecto. Si los empleados trabajan felices y sienten que entre sus jefes hay afecto, que entre ellos hay afecto, que entre sus jefes y ellos hay afecto, la empresa será, cada vez más grande, mejor, llena de alegría y el trabajo se convertirá en delicioso alimento del espíritu y se hará con satisfacción. Los resultados serán mejores y su calificación siempre será excelente

